miércoles, 23 de mayo de 2012

El tesoro


EL TESORO
Fernando Rubio Vega 

Todo comenzó un día domingo del mes de julio de 1777, un joven de escasos 16 años, se encontraba caminando por el pequeño sendero que tenía que recorrer de regreso a casa, como todos los domingos, el muchacho regresaba de trabajar, con tan sólo 7 monedas de oro que le pagaban en el antiguo molino. Pero a diferencia  de sus otros días de trabajo, el destino tenía algo preparado  para aquel muchacho de pocos recursos; tras agachar la mirada, justo después de mirar el viejo letrero de la ruta 7 como era costumbre, de pronto el asombro envolvió al muchacho, ¿Qué es eso? se pregunto, su mirada observaba detenidamente aquel baúl que se encontraba frente a él, sin más preámbulos  se arrodilló y abrió cuidadosamente el baúl al compás de un silencio que rodeaba el ambiente. Pero justo en el momento en el que el joven dirigía su mirada dentro de la  misteriosa caja, un ruido estremeció aquel silencio en el que se encontraba, sin pensarlo el joven levanto el baúl y siguió apresurado su paso; la leyenda cuenta  que en el pequeño bosque  de la ruta 7, a las 7:07 pm. Un demonio de 7 cabezas rondaba en busca de venganza por la muerte de sus 7 hijos, que años atrás  habían matado los campesinos del pueblo y se dice que las 7 cabezas que lo conforman son las de sus hijos.

Después  de 7 minutos de caminata por fin llegó a su casa, que se distinguía por los 7 colores con los cuales estaba pintada, a diferencia de las demás viviendas se encontraba pintada de esa forma por falta de dinero, ya que la familia era numerosa, 7 personas vivían en la pequeña vivienda, su mamá, su papá, tres hermanos, su abuela y él.

Al llegar se dirigió al comedor y dejó caer el baúl, de pronto salieron uno a uno sus familiares, al igual  que el joven su familia quedó asombrada por el contenido del enigmático baúl, la madre del joven dijo:
-         - ¿Qué son esas cosas?
-         - ¿Dónde encontraste el tesoro?

El joven miró a su mamá y contesto:
-          - De regreso a casa lo encontré.

Sin más palabras una risa discreta se escuchó detrás del joven y su madre. La abuela reía de alegría, el joven preguntó el motivo de la risa y la respuesta que obtuvo fue:
-         - ¡Hijo! Ya no volveremos a pasar hambre y podremos vivir de una forma digna y sin temor.

La mueca del joven cambio totalmente y 7 sonrisas se dibujaron  en cada uno de los rostros de la familia; la leyenda del demonio menciona que aquel que llegué a encontrar el baúl y que de su interior cada una de las 7 piedras que contenía fueran cuidadas por el descubridor, siempre tendría riquezas además de ser protegido por la eternidad  por el demonio de las 7 cabezas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario