miércoles, 2 de mayo de 2012

Rayos X


Camino a Karma Police
Por: Aldo Clark

En un ajetreado y extraño día, su servidor se dispuso a viajar a un concierto de un grupo británico legendario, por gusto propio y por darle un obsequio de cumpleaños adelantado a su hermano. La fecha del concierto era la del segundo día en que el grupo cantaría en nuestro país, miércoles 18 de Abril de 2012, miércoles de exámenes, de exposición, de práctica de futbol, pero sobre todo, miércoles de Radiohead.

Aquel día, tenía que presentar varias pruebas y una exposición que estaba programada para la hora del concierto, por supuesto tenía un plan B para el discurso de esa hora. Entonces me tuve que convertir, literal, en Superman pues la emoción del concierto me tenía motivado.

Los primeros dos exámenes (de 11 a 12 el primero y de 3 a 4 el segundo) no fueron sencillos pero los respondí con seguridad y destreza, ese día no podía parar, hasta comí rápido, bueno eso creo que lo hago siempre, e incluso me di el lujo de aventarme un cacho de El resplandor  con Jack Nickolson, en la función  cinematográfica de la semana.

A las 4 de la tarde viajé por una extensión para que mis compañeros expusieran, sin mí, por esta vez porque dejé mi plan B a cargo de mi segunda al mando. Una hora más tarde recogí a mi hermano para llamar a la nube voladora en cuanto terminara mi tercer examen del día e irnos al magno evento, lo de la nube claro que es una charada.

Así lo hice, llegó el profesor pasadas las 6 de la tarde, nos dio el examen y saqué la súper velocidad kriptoniana, en diez minutos contesté la prueba, y otros cinco los utilicé para dar una “checada” aunque no recuerdo lo que revisé.

Llegó la hora de la verdad, 6:30 de la tarde y ya estaba con mi carnal en un taxi rumbo al metro y, como si le hubiese llamado a mi personal, todo fue rápido, el vagón llegó enseguida de que arribamos al sistema de transporte colectivo y de la misma forma cuando cambiamos de línea.

A las 7:30 nos encontrábamos en las afueras del foro, cientos de personas estaban ahí, pocos revendedores, seguramente habría más en la noche, había decenas  de vendedores de impermeables y obviamente como en todo evento de masas en México, los múltiples puestos (dentro y fuera del Velódromo Hermanos Rodríguez) vendiendo playeras y demás suvenires de la ceremonia.

Entre burgueses y proletarios, entre arios y mestizos, entre nacionales y extranjeros, lució el acceso al Foro Sol, tranquilo, fraternal y moral/socialmente correcto, fácil me enamoré como de veinte foráneas y de treinta y cinco paisanas (hasta antes de las 8).

Ya instalados, en punto de las 8 de la noche, Other Lives, grupo que abrió el evento ambos días de los Radiohead en México, comenzaba a tocar, su ritmo muy parecido al de los titulares del concierto mantuvo entretenidos a los aún pocos espectadores pues no se había llenado ni la cuarta parte del recinto.

8:30 de la noche y Other Lives terminaba su participación, aún no se ocupaba en su cuarta parte el lugar pero ya lucían cerca de ciento veinte vendedores de pizzas, esquites, donas, cervezas y refrescos trabajando ya alrededor de todo el foro. Maldita sea, habíamos comido una botanita en el camino y sólo se nos abrió el apetito,  y con todos esos olores, se nos antojaba todo, ¿sucumbiríamos ante el negocio interno del colosal establecimiento o dejaríamos que nos saliera un grano por el antojo?, claro, eso es un mito inventado por los capitalistas pero me pareció oportuno mencionarlo.

9 de la noche, el Foro Sol ya superaba una cuarta parte de su capacidad y salía al escenario la segunda agrupación, los Caribou. Entre 9:15 y 9:20 decidimos ceder a las exigencias de nuestro cuerpo maldiciendo la hora en que compramos en el camino la mugrosa, pero eso sí, sabrosa botana. Las 9:30 p.m. y finalizaban su presentación los que precedían al emblemático grupo inglés, el lugar ya había sido ocupado apenas a la mitad de su límite y los vendedores de alimentos ya se habían multiplicado también.

Repentinamente, en media hora, el foro ya había llenado más de los 7/8 de su capacidad y el público comenzaba a entonar los clásicos silbiditos de desesperación e impaciencia por ver a Thom Yorke y compañía comenzar el espectáculo. Lo que más agradecimos fue que a nuestro alrededor ya se hallaban varios grupos de chicas como mandadas del cielo, me volví a enamorar otras quince veces.

La rechifla ya se oía en todo el recinto pasadas las 10, y once minutos más tarde Radiohead aparecía en el escenario ovacionado por todos los presentes, de inmediato comenzaron con Bloom, del álbum que están presentando desde Noviembre, The kings of limbs.

15 steps fue la segunda rola que se aventaron y antes de comenzar la tercera, Thom Yorke saludó al público en español, un simple “Hola” fue suficiente para encender los gritos de los asistentes, y continuaron el concierto.

A las 10:30, terminaban de cantar pyramid song y de nuevo en español, el vocalista se dirigía a los espectadores, “Gracias” y nuevamente el foro explotó para dar paso a Nude.

Después de la primera hora en la que se dedicaron a tocar, en su mayoría canciones de su nueva producción, la gente estaba contenta, pero después de las 11 sacan  Lotus Flower y la gente se encendió. En las gradas, tras finalizar la canción, se escuchaba el retumbar de los pies cuando chocaban con fuerza contra el concreto del coloso.

11:11 y no el Foro, sino el mundo estallaba, Radiohead empezaba a tocar uno de los éxitos que no quiso guardarse, Karma Police. La gente gritó con todas sus fuerzas en el momento en que comenzaron a tocar la canción y en cuanto Thom se acercó al micrófono, la gente ya estaba lista para entonar la letra al unísono, “Karma pólice…”.

El coro se oyó aún más fuerte que las primeras estrofas de la gran bomba que había lanzado el grupo “For a minute there, I lost myself, i lost myself…”. Al final, la gente volvió a estallar y por un breve momento en el que la agrupación se detuvo para preparar la siguiente canción, el público repitió el coro de Karma Police una vez más a todo pulmón y el final éste fue acompañado con la voz de Yorke que se unió a la fiebre del público, y luego con una sonrisa, continuaron con su cátedra musical.

 A las 11:30 sonaba House of Cars, otro de sus grandes éxitos, y aunque el grupo se guardo otras de sus grandes obras maestras, incluido Creep que tampoco tocaron el día anterior, los asistentes estaban agradecidos.

A la media noche, el vocalista decía “Hello Mexico, somos Radiohead”  e iniciaba Give up the ghost, minutos más tarde para cerrar el evento se escuchaba de la voz de Thom York “To the guys in the back, this song is called Paranoid Android”. Sí, el concierto terminaba con Paranoid Android dedicado especialmente para nosotros, lo que pasa es que mi amigo Thom me vio y dijo, “para  mi cuate y su hermano,  ahí les va ésta (canción)”.

Al terminar el grupo dijo “buenas noches” y se largaron, bueno se retiraron, las personas volvieron a gritar, aplaudir y brincar, y enseguida procedieron a abandonar el lugar, con toda tranquilidad y orden, sorpresiva también esa actitud, pero así ocurrió, el foro se vacío en tan sólo minutos, pero el tráfico causado en las afueras fue caótico, parecía la ciudad durante el día, lo confirma el horario en que llegamos a casa, como a las 2:30 am.

Gracias a Radio Head, y gracias por cantar Karma Police.



Crónica que también podrás encontrar en la revista Puente, de alumnos de la FES Aragón.

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