Camino a Karma Police
Por: Aldo Clark
En un ajetreado y extraño día, su servidor se dispuso a
viajar a un concierto de un grupo británico legendario, por gusto propio y por
darle un obsequio de cumpleaños adelantado a su hermano. La fecha del concierto
era la del segundo día en que el grupo cantaría en nuestro país, miércoles 18
de Abril de 2012, miércoles de exámenes, de exposición, de práctica de futbol,
pero sobre todo, miércoles de Radiohead.
Aquel día, tenía que presentar varias pruebas y una
exposición que estaba programada para la hora del concierto, por supuesto tenía
un plan B para el discurso de esa hora. Entonces me tuve que convertir,
literal, en Superman pues la emoción del concierto me tenía motivado.
Los primeros dos exámenes (de 11 a 12 el primero y de 3 a 4
el segundo) no fueron sencillos pero los respondí con seguridad y destreza, ese
día no podía parar, hasta comí rápido, bueno eso creo que lo hago siempre, e
incluso me di el lujo de aventarme un cacho de El resplandor con Jack
Nickolson, en la función cinematográfica
de la semana.
A las 4 de la tarde viajé por una extensión para que mis
compañeros expusieran, sin mí, por esta vez porque dejé mi plan B a cargo de mi
segunda al mando. Una hora más tarde recogí a mi hermano para llamar a la nube
voladora en cuanto terminara mi tercer examen del día e irnos al magno evento,
lo de la nube claro que es una charada.
Así lo hice, llegó el profesor pasadas las 6 de la tarde,
nos dio el examen y saqué la súper velocidad kriptoniana, en diez minutos
contesté la prueba, y otros cinco los utilicé para dar una “checada” aunque no
recuerdo lo que revisé.
Llegó la hora de la verdad, 6:30 de la tarde y ya estaba con
mi carnal en un taxi rumbo al metro y, como si le hubiese llamado a mi
personal, todo fue rápido, el vagón llegó enseguida de que arribamos al sistema
de transporte colectivo y de la misma forma cuando cambiamos de línea.
A las 7:30 nos encontrábamos en las afueras del foro,
cientos de personas estaban ahí, pocos revendedores, seguramente habría más en
la noche, había decenas de vendedores de
impermeables y obviamente como en todo evento de masas en México, los múltiples
puestos (dentro y fuera del Velódromo Hermanos Rodríguez) vendiendo playeras y
demás suvenires de la ceremonia.
Entre burgueses y proletarios, entre arios y mestizos, entre
nacionales y extranjeros, lució el acceso al Foro Sol, tranquilo, fraternal y
moral/socialmente correcto, fácil me enamoré como de veinte foráneas y de
treinta y cinco paisanas (hasta antes de las 8).
Ya instalados, en punto de las 8 de la noche, Other Lives, grupo que abrió el evento
ambos días de los Radiohead en México,
comenzaba a tocar, su ritmo muy parecido al de los titulares del concierto
mantuvo entretenidos a los aún pocos espectadores pues no se había llenado ni
la cuarta parte del recinto.
8:30 de la noche y Other
Lives terminaba su participación, aún no se ocupaba en su cuarta parte el
lugar pero ya lucían cerca de ciento veinte vendedores de pizzas, esquites,
donas, cervezas y refrescos trabajando ya alrededor de todo el foro. Maldita
sea, habíamos comido una botanita en el camino y sólo se nos abrió el apetito, y con todos esos olores, se nos antojaba todo,
¿sucumbiríamos ante el negocio interno del colosal establecimiento o dejaríamos
que nos saliera un grano por el antojo?, claro, eso es un mito inventado por
los capitalistas pero me pareció oportuno mencionarlo.
9 de la noche, el Foro Sol ya superaba una cuarta parte de
su capacidad y salía al escenario la segunda agrupación, los Caribou. Entre 9:15 y 9:20 decidimos
ceder a las exigencias de nuestro cuerpo maldiciendo la hora en que compramos
en el camino la mugrosa, pero eso sí, sabrosa botana. Las 9:30 p.m. y
finalizaban su presentación los que precedían al emblemático grupo inglés, el lugar
ya había sido ocupado apenas a la mitad de su límite y los vendedores de
alimentos ya se habían multiplicado también.
Repentinamente, en media hora, el foro ya había llenado más
de los 7/8 de su capacidad y el público comenzaba a entonar los clásicos
silbiditos de desesperación e impaciencia por ver a Thom Yorke y compañía
comenzar el espectáculo. Lo que más agradecimos fue que a nuestro alrededor ya
se hallaban varios grupos de chicas como mandadas del cielo, me volví a
enamorar otras quince veces.
La rechifla ya se oía en todo el recinto pasadas las 10, y
once minutos más tarde Radiohead
aparecía en el escenario ovacionado por todos los presentes, de inmediato
comenzaron con Bloom, del álbum que
están presentando desde Noviembre, The
kings of limbs.
15 steps fue la
segunda rola que se aventaron y antes de comenzar la tercera, Thom Yorke saludó
al público en español, un simple “Hola” fue suficiente para encender los gritos
de los asistentes, y continuaron el concierto.
A las 10:30, terminaban de cantar pyramid song y de nuevo en español, el vocalista se dirigía a los
espectadores, “Gracias” y nuevamente el foro explotó para dar paso a Nude.
Después de la primera hora en la que se dedicaron a tocar,
en su mayoría canciones de su nueva producción, la gente estaba contenta, pero después
de las 11 sacan Lotus Flower y la gente se encendió. En las gradas, tras finalizar
la canción, se escuchaba el retumbar de los pies cuando chocaban con fuerza
contra el concreto del coloso.
11:11 y no el Foro, sino el mundo estallaba, Radiohead empezaba a tocar uno de los
éxitos que no quiso guardarse, Karma
Police. La gente gritó con todas sus fuerzas en el momento en que
comenzaron a tocar la canción y en cuanto Thom se acercó al micrófono, la gente
ya estaba lista para entonar la letra al unísono, “Karma pólice…”.
El coro se oyó aún más fuerte que las primeras estrofas de
la gran bomba que había lanzado el grupo “For
a minute there, I lost myself, i lost myself…”. Al final, la gente volvió a
estallar y por un breve momento en el que la agrupación se detuvo para preparar
la siguiente canción, el público repitió el coro de Karma Police una vez más a todo pulmón y el final éste fue
acompañado con la voz de Yorke que se unió a la fiebre del público, y luego con
una sonrisa, continuaron con su cátedra musical.
A las 11:30 sonaba House of Cars, otro de sus grandes
éxitos, y aunque el grupo se guardo otras de sus grandes obras maestras,
incluido Creep que tampoco tocaron el
día anterior, los asistentes estaban agradecidos.
A la media noche, el vocalista decía “Hello Mexico, somos Radiohead” e iniciaba Give up the ghost, minutos más tarde para cerrar el evento se
escuchaba de la voz de Thom York “To the
guys in the back, this song is called Paranoid Android”. Sí, el concierto
terminaba con Paranoid Android dedicado especialmente para nosotros, lo que
pasa es que mi amigo Thom me vio y dijo, “para
mi cuate y su hermano, ahí les va
ésta (canción)”.
Al terminar el grupo dijo “buenas noches” y se largaron,
bueno se retiraron, las personas volvieron a gritar, aplaudir y brincar, y
enseguida procedieron a abandonar el lugar, con toda tranquilidad y orden,
sorpresiva también esa actitud, pero así ocurrió, el foro se vacío en tan sólo
minutos, pero el tráfico causado en las afueras fue caótico, parecía la ciudad
durante el día, lo confirma el horario en que llegamos a casa, como a las 2:30
am.
Gracias a Radio Head,
y gracias por cantar Karma Police.
Crónica que también podrás encontrar en la revista Puente, de alumnos de la FES Aragón.
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